A quitarle brillo a los ídolos

Por: Alejandra Restrepo Bolívar
IG: @queleoyo

La gente es muy dada a pensar que porque a uno le gusta leer, se ha leído todos los libros que se han escrito en los últimos cien años y los tiene almacenados en el cerebro (al que le instaló una RAM de 73 Teras), creen que en esa misma RAM tiene instalada la RAE con sus 88.000 palabras y obedeciendo a esto, JAMÁS, léanlo bien, JAMÁS, un lector puede cometer un error de ortografía o desconocer el significado de una palabra.

Pero todos tranqui que yo estoy aquí pa bajarlos de esa nube bizcochos y de paso para decepcionar a algunos.

Todos idealizamos gente, uno cree que el vegetariano nunca se antoja de tocineta (y puede que los haya, pero conozco algunos que de vez en cuando se deslizan), que el deportista no tiene celulitis, que la mamá nunca le va a hacer nada malo a uno (si no creen que hay mamás malas lean El guardián invisible de Dolores Redondo pa que vean), que el coach de felicidad nunca se aburre y que el lector tiene una ortografía perfecta, no sigo tirando ejemplos porque creo que ya me entendieron el punto.

Mijamores… solo una máquina está diseñada y es programada para ser algo específico sin disrupciones. Los humanos somos imperfectos, inestables, variables, antojadizos y solo les digo esto para que recuerden que esas personas que ustedes piensan que ni al baño deben ir…van y que somos nosotros los que debemos revisar de qué manera admiramos a la gente, si son de esas idolatrías prejuiciosas y radicales que no toleran la ruptura del molde que a veces nosotros solitos les construimos o es una admiración realista y consciente de que siguen perteneciendo a una especie en construcción.

Un lector puede cometer errores de ortografía (tal vez no constantemente, pero sucede), puede desconocer o no entender muchos libros, puede tener días y hasta épocas de apatía hacia la lectura y ¿saben qué? N-o  p-a-s-a  n-a-d-a. A no ser que trabaje corrigiendo textos o en una editorial o su vida dependa de ello, ahí sí justifico yo la rigurosidad y purismo, de resto…pffff. La vida solita tiene muchas complicaciones ¿vale la pena inventarnos más?

Yo creo que no necesitamos más ídolos, necesitamos personas inolvidables.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.