¿De qué manera se han visto afectados los animales de compañía durante esta pandemia?

POR: SARA JARAMILLO @SARAVET

Cuando hablamos de bienestar animal en términos actuales, no podemos separarlo del bienestar humano y ambiental, ya que los conceptos de una sola salud y un solo bienestar (One Welfare, 2020), son la forma correcta de abordar sus problemáticas.

La experiencia vivida con la irrupción del SARS CoV-2, demuestra no solo la interrelación e interdependencia de la salud humana y animal, sino como la alteración de una de las dimensiones del bienestar animal; estado físico y salud en una especie animal específica, tiene la capacidad de alterar no solo las dimensiones de estado mental y conductual de la misma, sino de otras especies. Motivo por el cual se hace relevante este análisis.

Para responder a esta pregunta, debemos diferenciar muy bien el vínculo, el relacionamiento y la cultura que tenemos con ese animal, ya que una especie animal puede desempeñar varios papeles alrededor de la vida de los humanos, como el perro, que puede ser un animal de compañía, deporte, investigación y producción en un mismo entorno cultura.

Este análisis no solo debe servir para conocer la situación actual, sino que debe cuestionarnos y prepararnos para las situaciones futuras.

Comenzaré hablando sobre los animales de compañía. El impacto en éstos va a depender mucho de la personalidad del animal, de la forma como enfrenta los cambios, de su relación con los humanos miembros de una familia, de cómo esta familia cultural y éticamente concibe a los animales, de qué grado de afectación ha tenido esa familia y si el animal pertenece o no a una.

Aquellos animales que tienen una buena capacidad de adaptación al cambio, que tienen un vínculo positivo con sus guías humanos y éstos son responsables y reconocen las necesidades fundamentales de sus animales, pueden tener experiencias positivas de la situación, ya que han tenido la oportunidad de pasar más tiempo con sus humanos y éstos al no tener muchas formas en ocupar su tiempo libre, pueden dedicarle más tiempo, el mayor riesgo de esta situación, en cuanto al bienestar, está dada por la socialización con otros animales de la propia especie (principalmente en perros) ya que en el momento que todo retorne a la normalidad, pueden presentarse casos de hiperapego o ansiedad por separación.

Este riesgo aumenta cuando hablamos de cachorros o animales recién adoptados, ya que, durante los períodos críticos en el desarrollo, el relacionamiento y establecimiento de rutinas, pueden estar alejados de la realidad y esto generarle un mayor riesgo a su adaptación futura y presentar problemas en su comportamiento.

Vale resaltar que, durante la pandemia, se han incrementado las adopciones y la compra de cachorros, lo cual, sumado a la situación anterior, podría significar un mayor riesgo de abandonos cuando se retorne a la realidad.

Cuando hablamos de animales que tienen baja capacidad de adaptación al cambio, altos requisitos de socialización intraespecífica, juego, ejercicio y no cuenten con humanos que entiendan sus necesidades básicas, son animales con alto riesgo de comenzar a experimentar frustraciones y emociones negativas que los lleven a estados emocionales negativos y deriven en cambios de conducta que alteren o deterioren su calidad de vida dentro de su entorno familiar.

Los animales de compañía que se encuentran en condición de calle, durante la pandemia tuvieron grandes retos en su adaptación, debido a que su mayor fuente de alimentación y cuidados son los seres humanos con los que comparten dentro de un entorno específico, al entrar los humanos en cuarentena se disminuye la cantidad de desechos de los cuales pueden alimentarse o simplemente sus necesidades no son visibilizadas.

Para los perros, que a diferencia de los gatos tienen una dependencia completa del humano, el riesgo de tener un peor bienestar aumenta ya que pone en riesgo la capacidad de suplir sus necesidades básicas para la supervivencia, su impacto estuvo directamente ligado a las políticas y apropiación social que se tenga sobre la fauna doméstica callejera en una sociedad específica.

Los animales que independientemente de su capacidad de adaptación pertenezcan a una familia donde no son considerados miembros de la misma o ésta esté afectada de forma contundente económica, emocional o físicamente son animales con altas probabilidades de tener una afección negativa sobre su bienestar ya que aumenta el riesgo de quedar en condición de abandono.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.