La danza no es solo un día

Esta semana fui testigo de cómo el sector de la danza en Medellín propuso una celebración de su Día Internacional acorde, no solo al momento histórico que vivimos, sino, con el nivel técnico, artístico y reflexivo que merecen las compañías y bailarines profesionales que hoy tiene la ciudad.

Este año, en medio de una semana difícil, quizá mucho más difícil que otras, fuimos afortunados. El Ballet Metropolitano, Sankofa Danzafro, Comfama y el Festival de Teatro de Manizales nos dieron el mejor regalo de todos, el de las artes, y con ello, un poco de esperanza, justo en el momento en que más lo necesitábamos. “Para tiempos enfermos, las artes son la mejor medicina” escribió Juan Mosquera en un manifiesto cuyas palabras cobraron vida a través del movimiento.

Y es que el pasado jueves 29 de abril el mundo celebró el Día Internacional de la Danza. Momento para resaltar, visibilizar y reconocer una de las expresiones artísticas más bellas y poderosas que nos permiten reivindicar nuestra manera de estar en el mundo. A través de la danza, Sankofa ha encontrado diferentes maneras para reconstruir su historia, y en el escenario, el recurso idóneo para amplificar su voz.  “Bailamos, más que para ser vistos, para ser escuchados”, dice Rafael Palacio director de la compañía que buscó recordarle al mundo que la humanidad todavía existe.

Y es que, para muchos, la danza no es solo un día, sino una vida entera. Le preguntaba yo hace poco a un directivo de otra gran compañía de la ciudad que cómo era que hacían para ser los mejores del mundo en situaciones a veces tan precarias, y su respuesta no fue nada sencilla, pero concluyó diciendo que posiblemente aquellos chicos y chicas que hacían parte de su compañía tramitaban, a través de la danza, sus tristezas, sus temores, dolores e inseguridades. La danza les daba la posibilidad de desahogarse, exteriorizar todo aquello que atormentaba su alma, y en muchos casos, su dura realidad. De ahí su fuerza, determinación, su cumplimiento estricto de los horarios de ensayo, porque para muchos de ellos, la danza significa poder seguir viviendo.

En el marco del Día Internacional de la Danza quiero reconocer a los bailarines y bailarinas de Medellín, a las compañías como el Balcón de los Artistas, Sankofa, el Ballet Metropolitano, El Ballet Folclórico de Antioquia, Crew Peligrosos, Unión Latina, A Puro Tango, Wangari, H3, Malas Compañías, Matices, entre muchas otras que no alcanzo a mencionar aquí. A las academias de danza que la han tenido tan difícil durante la pandemia, y en general a todo el sector de la danza por no desfallecer, por no renunciar, por su convicción profunda para mantenerse a flote. Un feliz día para todos ustedes, llegará el momento, estoy segura, que todos como sociedad reconozcamos el aporte vital de las artes al espíritu humano. Hoy sentí, en carne propia, el poder sanador y reconfortante de las artes, mañana será otro día.

Lina Botero Villa

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.