Lecciones aprendidas

Por: Alejandra Restrepo Bolívar
IG: @queleoyo

Cuando empecé esta cuenta, hace casi cuatro años, pensé que solo la iba a seguir mi familia y algunos amigos que aunque no fueran lectores, se sentirían (si era necesario yo los haría sentir jaja) obligados a hacerlo. La cosa fue que con la ansiedad de empezar a ver las fotos publicadas, se me ocurrió queleoyo y listo, sale. Cuando empecé a notar que era difícil de recordar, incluso de pronunciar para algunos, lo quise cambiar, pero ya era demasiado tarde y esa, fue la primera lección que me dio esta cuenta: siempre que se inicie un proyecto, hay que pensarlo en grande, como que lo va a ver mucha gente y tú te vas a sentir orgulloso de lo que están viendo. Yo ya me acostumbré al nombre, pero en un tiempo me di palo por no haber pensado algo mejor.

La segunda lección vino con una pequeña dosis de dolor.

Viendo que a la cuenta llegaba gente que yo ni conocía, le conté a alguien y le dije: “¿será que yo con esta cuenta voy a poder antojar a la gente de que lea?” y la respuesta que recibí fue: “tan marica, si eso sirviera pa’ eso, las librerías lo harían y venderían toneladas de libros”. ¡Qué noquiada! Aghh, obviamente me desanimé pero al otro día me paré, me sacudí y seguí tomando las fotos, hablando con gente desconocida de libros y entusiasmada con esto.

Entonces la lección fue que siempre habrá gente que, tal vez sin mala intención siquiera, tratan de desanimarte con cosas que te emocionan y nada, hay que echarse mantequilla, que resbale y pa’delante.

Una de las cosas que más me motiva con esta cuenta es que me exige y OJO que yo no soy de esas personas que va a gimnasios a que le griten pa que haga ejercicio, no me refiero a ese tipo de exigencias.

A mi me exige ser constante con la lectura porque si no de qué les hablo, libros para tomarles fotos tengo muchos, pero me da pena poner algo y que me pregunten de qué es y yo sin saber qué decir, uy no. 

Me exige constancia en las publicaciones porque si no Instagram me castiga y no muestra las publicaciones (esto sí me desestabiliza el zen les digo) y tengo la gran responsabilidad de ser cuidadosa con lo que publico porque como le dijo el tío a Spiderman: “todo poder trae una gran responsabilidad” y si yo puedo llegarle a mucha gente espero hacerlo con mensajes y ejemplos que les ayude a vivir más tranquilos y mejor.

Los regalos que llegan de vez en cuando obvio se disfrutan, pero desde mi corazón les digo que lo que más llena de aleluyas el pecho son las personas y los mensajes que me escriben, me han hecho hasta llorar, si no fuera por eso, mi cuenta ya no existiría y esta, creo que es la lección que más amo. Hacer las cosas desde el corazón y desinteresadamente te da las recompensas más valiosas, las que ni siquiera caben en un banco, el amor puesto en cada pequeño acto, vuelve a ti por toneladas.

2 COMENTARIOS

  1. Aleja a mi de corazón te lo escribo me encanta el nombre de la cuenta y me pone a pensar en mí próxima lectura, fue un placer conocerte en persona y para adelante que este contenido está muy bueno.
    Éxitos y bendiciones

  2. Amo tus publicaciones! Soy lectora compulsiva peor tu estilo y saber q tienes libros nuevos por leer me llevaron a tener una inmensa conexión (autenticidad). Disfruto mucho tu cuenta!

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