S.O.S por la educación

POR: IVÁN PÉREZ

SOS es la denominación de una conocida señal de socorro que se utiliza a nivel mundial y que permite solicitar ayuda a través de algún tipo de medio de comunicación. Varios son los significados que ha recibido esta sigla, “save our soul” (salven nuestras almas), “save our ship”(salven nuestro barco), “save or succumb” (sálvennos o morimos); hoy podríamos acuñar una referente al aprendizaje “save our school” (salva nuestra escuela).

En el escenario actual, todos estamos convocados a salvar la escuela en mayor o menor medida, pero sin lugar a dudas los grandes protagonistas en este desafío son nuestros maestros, no en vano el pasado 5 de octubre en el marco del día mundial del docente, la Unesco reconoció el liderazgo de muchos maestros a nivel mundial afirmando que “En todo el mundo, han trabajado individual y colectivamente para encontrar soluciones y crear nuevos aprendizajes entornos para que sus estudiantes permitan que la educación continúe” Este compromiso trae consigo una inaplazable cualificación a través de procesos formativos tanto pedagógicos, didácticos y de innovación educativa,  que posibiliten una progresiva transformación del ejercicio docente, la cual ha sido acelerada en gran medida por el actual contexto de pandemia.

Partiendo de esta premisa, surge la necesidad de construir, diseñar, impartir y brindar estrategias pedagógicas especialmente en el ámbito de las TIC en diversas instituciones y entornos educativos, para propiciar espacios de acompañamiento en el manejo de diferentes recursos e implementación de herramientas educativas digitales que favorezcan los procesos de enseñanza y aprendizaje en las tradicionales y nuevas aulas de clase, pues es en ese lugar donde surgen las necesidades, inquietudes y problemas en la implementación de las estrategias basada en tecnologías; para ello es importante analizar todas las variables y evaluar los niveles de formación que tienen los docentes en cuanto a la implementación, utilización y aplicación de recursos educativos digitales, herramientas y artefactos tecnológicos (tabletas, dispositivos móviles, portátiles,simuladores, realidad aumentada, entre otros  y la incorporación que se da a los procesos pedagógicos (proyectos educativos institucionales, planes de área, planeación de clase, actividades extracurriculares).

En este proceso es importante reconocer la apertura, competencias y habilidades que el docente tiene en cuanto a su saber específico y por medio de ese saber elaborar estrategias que le permitían la incorporación de nueva metodologías, tendencias educativas  y didácticas relacionadas con las Tecnologías para el Aprendizaje. Para así lograr subsanar algunas falencias que se encuentran presentes en el proceso debido a múltiples factores, los cuales parten desde el mismo sistema educativo como son currículos y planes de áreas desarticulados de la realidad y del contexto educativo actual, lo que influye en desconocimiento teórico y práctico para el manejo de  las TIC en el contexto educativo y que por ende no permiten desarrollar competencias y habilidades adecuadas por parte de los directivos y docentes, que permitan  favorecer el proceso de enseñanza.

Estamos asistiendo a múltiples cambios en donde los ambientes de aprendizaje y quienes los habitan no son ajenos a estos, la historia nos ha demostrado que los grandes hitos educativos inician en las prácticas educativas lideradas por nuestros docentes y esta vez no será la excepción, el maestro hoy más que nunca está llamado a profundas transformaciones,  tal como lo plantea María Acaso “No somos profesores sino arquitectos de experiencias”.

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