Seguridad humana: ¿más de lo mismo?

Por: Rodrigo Osorio Montoya
Instagram: @rodrigoosoriomontoya

En Colombia hemos pasado de la seguridad democrática de Uribe a la seguridad ciudadana de Santos y Duque; todas ellas enmarcadas en un derogado Estado de Derecho, teniendo como fundamento la doctrina de la seguridad nacional que ha fundamentado dictaduras y graves violaciones a los derechos fundamentales, todas ellas alejadas del espíritu de la Constitución, de los Derechos Humanos que gritan dignidad, igualdad, universalidad e inalienables, donde es el ser humano lo realmente importante; además, de desconocer la situación del pueblo colombiano.

Leyes que han versado sobre una seguridad han tenido de común denominador la defensa del territorio, la soberanía, poder militar, la estabilidad política, de defensa y las actividades económicas y financieras en dichos territorios; sustentadas en las ideas tradicionales del Estado fuerte, donde los derechos son muy relativos, todo para mantener el orden y seguridad.

Lea también: El fin de la violencia de más de 200 años de República: llegó la paz total

¿Qué hemos logrado?

Un pueblo que no se sabe comportar en sus manifestaciones y protestas, que terminan siendo un estallido de violencia; reprimida por una policía aún entrenada sobre bases castrenses que entra en choque, confrontación y represión inmediatamente, creándose el coctel perfecto para la destrucción de vidas y bienes.

Un pueblo que aplaude en medio de su desconocimiento leyes con mayores penas; la desnaturalización del sistema penal acusatorio, que por su esencia es garantista, pero que desde que se insertó en Colombia se hicieron los ajustes ultraconservadores e inquisitivos iniciando sus malformaciones; las cuales siguieron con las leyes de seguridad ciudadana, llevando el sistema de naturaleza garantista a un sistema carcelero; que en nada ha influido en bajar los índices de criminalidad, que tiene las cárceles y centros de paso para detenidos como bodegas humanas.

Hoy desde los organismos internacionales superiores como la ONU, se mira las situaciones de pueblos como el colombiano y se piensa en girar hacia la denominada seguridad humana; la cual, implica que el gobierno, el sector económico, la empresa e industria, se articule con la sociedad civil y las comunidades; además de reconocer y tomar medidas de protección sistemática, integral y preventiva como la verdadera forma de proteger a todas las personas por igual, libres del miedo, de la miseria, con garantía de materializar su dignidad; generando capacidad local para crear resiliencia, promover soluciones que consolidan la cohesión social y la materialización de nuestra Constitución y de un Estado social, democrático y constitucional de derecho.

Lea también: Me gusta la idea de negociar las extradiciones del presidente Petro

Seguridad humana que implica, cambios profundos en la sociedad, en la manera de ver y hacer las cosas, lo cual, lleva a reformas drásticas en la justicia, las leyes, la tierra, entre otras; encausando las figuras e instituciones a su verdadera esencia y ser de las cosas.

Lo que veo difícil, es que varios siglos en esta línea de seguridad y orden, cambien de la noche a la mañana, y en donde no es solo la manera de hacer las cosas, es como hacer que el pueblo las vea como deben ser y los recursos para este cambio no impliquen asfixiar al pueblo con más impuestos; en vez de mirar como hacer un Estado rentable, con unidades estratégicas de negocio; porque buscar cambios encarecimiento el sobrevivir y empobrecimiento del pueblo es lo que se hace desde siempre y es de lo mismo.

* Resolución 66-290, Asamblea General de la ONU.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.